Porsche lleva al extremo la fórmula de un roadster ligero, potente y exclusivo. El nuevo Boxster Spyder es eso y más. Ésta es la mejor manera de conocer lo que Ferry Porsche tenía en mente.
Éste es uno de esos autos en los que sigo pensando, aún cuando han pasado varios días desde que pude manejarlo. Me refiero al nuevo Porsche Boxster Spyder, del que es preciso señalar que no se trata de una edición especial, sino de un modelo que complementa la gama de este convertible.
Para manejarlo, Porsche hizo la presentación en el Condado de Carmel, en Estados Unidos, un pequeño poblado al norte del estado de California en el que, a todas luces, se nota que se vive bien, ¿será porque aquí se lleva a cabo el Concurso de Elegancia de Pebble Beach?
Ahora, déjame regresar y terminar de platicarte la grata experiencia que fue manejar un auto tan ligero.
El Boxster Spyder es un biplaza que conmemora al histórico Porsche 356, el que literalmente, fue el auto de los sueños de Ferry Porsche. El Spyder 2010 persigue el principio de colocar la masa o peso del auto lo más cerca del centro de éste. De esta manera, se gana en maniobrabilidad gracias a una privilegiada posición del centro de gravedad. En otras palabras, los caballos de potencia se verán más ágiles si cargan con menos peso.
Del ‘atuendo’ del Boxster poco hay qué decir porque es mejor verlo que describirlo. Para el frente se modificó la parte inferior de la fascia, para contrarrestrar la resistencia al avance, lo que también se nota debajo de las puertas, en las que continúa el faldón hasta extenderse a la parte trasera. De los elementos especiales está la leyenda “Porsche” y las franjas en negro pegadas entre los pasos de rueda. Además, a mi parecer, resulta aún mejor la pieza trasera que sustituye y modifica por completo la cajuela. Se trata de una estructura de aluminio de tan sólo 6 kilogramos de peso y que recorre desde la parte trasera de los asientos, hasta el borde de la cajuela. Sus líneas recuerdan al Carrera GT.
En cuanto a la puesta a punto, que es precisamente lo que hace irresistible al Boxster Spyder, la misión fue la de crear un auto perfecto para manejar, maniobrable en curvas, que respondiera al acelerador cuando ni siquiera lo hayas presionado, y esbelto para no olvidar el sueño de Ferry.
Para hacer que la báscula no se disparara, se recurrió a metales ligeros como el aluminio. Con él están fabricadas las puertas (al igual que en el GT3 RS) y la cubierta de la cajuela; además se sustituyó el techo eléctrico por un capota de operación manual que baja aún más el peso. Su idea radial también considera la ausencia de un equipo de sonido y de climatización, lo que significa 13 kilos menos, considerando solamente al aire acondicionado. Los rines de 19” también fueron revisados y, gracias a sus componentes, cada uno supone un ahorro de 5 kilogramos. Los asientos deportivos fueron fabricados con materiales ligeros; en cuanto al tanque de gasolina, hasta en él se pensó en que había que estar en forma, por lo que se redujo su capacidad a 54 litros, 10 menos que en el Boxster S. El resultado de esta minuciosa revisión y eliminación de kilos extra, es un descapotable con algo así de 80 kilos menos con respecto al Boxster S.
En el aspecto dinámico, el auto está 20 milímetros más cerca del piso, con lo que se mejora el centro de gravedad, y se cambiaron las barras de estabilidad al igual que los resortes por unos más rígidos.
El motor para el Boxster Spyder es el 3.4 litros de seis cilindros, con arquitectura opuesta. La potencia es de 320 caballos (10 más que en el Boxster S); te garantizo que cada uno de esos equinos te presiona contra el respaldo cuando te aventuras a jalar las bridas. La relación peso/potencia es únicamente de 3.98 kg/hp. El torque máximo es de 273 lb pie. Para incrementar su eficiencia en carretera, en el eje trasero se incorporó un diferencial que actúa, por ejemplo, al acelerar al salir de una curva o cuando tiene una superficie irregular.
La transmisión puede ser PDK de 7 relaciones o manual (mucho más divertida) de 6. Llegará a nuestro país en marzo, aunque no hay precio aún.
Marcos Martínez

