Con la versión Sport del CX-7, Mazda ofrece más. Se extraña la caballería, pero ahorrarás visitando menos la estación de gasolina.
La más reciente integrante de la familia CX-7 enriquece el catálogo, y permite escoger entre una más amplia variedad de precios y equipamientos. Se trata de la versión Sport, que aparte de situarse por debajo de los 300 mil pesos de precio, ofrece la primera mecánica de aspiración normal para este SUV.
El diseño exterior difiere ligeramente de las versiones turbocargadas, que tienen un equipamiento más rico. Los cambios en su imagen muestran que carece de faros antiniebla en la defensa delantera, además de que los espejos laterales no tienen la luz intermitente integrada. Igualmente, se notan fácilmente los rines de radio más chico, que para esta versión son de 17”.
Por lo demás, no hay mayores alteraciones con respecto a sus hermanas más potentes. La actualización que recibió la CX-7: la gama adoptó una fascia delantera con nueva imagen, que se da por la entrada de aire central más grande con el remate cromado, así como el espacio destinado a las luces de niebla. Atrás, la fórmula es la misma: el paragolpes cambió y adopta ahora unos reflejantes en las esquinas, además de las calaveras de diferente óptica. En cuanto a las luces delanteras, me parece que es muy valioso el hecho de que, a pesar de ser la versión de entrada a la gama, conserva las luces de Xenón, aunque sin los sistemas de encendido y de regulación de altura automáticos.
Del interior –como has de imaginarte–, los cambios son más cualitativos porque en cuanto al número de avances para el conductor, se redujeron muy poco. Las vestiduras son de tela, además de que los asientos delanteros cuentan únicamente con ajustes manuales y carecen, tanto de soporte lumbar como de calefacción.
El tablero mantiene su solidez de ensamble y la buena calidad que trasmiten los controles, tanto de la consola central como del volante. En esta versión, como parte de la diferencia de equipamiento, el pequeño display colocado en el centro del tablero es de un solo color, a diferencia de las más equipadas que llevan una a color y que funciona para visualizar la cámara de reversa. Tampoco se dispone de aire acondicionado con control automático de temperatura, ni el sistema de la llave inteligente con la que ya no es necesaria insertarla para arrancar el auto, por ejemplo.
La característica principal de este modelo es el tren motriz. Como te lo he mencionado, se trata de la primera versión del CX-7 con motor de aspiración normal. Se trata de un cuatro cilindros de 2.4 litros. La cifra parece corta: con sólo 161 caballos de fuerza para un vehículo con un peso de tonelada y media, y asociado a una caja automática.
La desventaja que muestra esta fuente de poder es al momento de buscar un adelantamiento o en una recuperación, ya que su falta de potencia se suma al deficiente escalonamiento de la caja de 5 relaciones, que más se nota entre el salto entre 1ª y 2ª relación. Además, la transmisión tiene relaciones largas, mismas que buscan un consumo de combustible contenido. Es cierto que la caja tiene la posibilidad de hacer los cambios manualmente… aunque ni con esto es posible solucionar lo tardío de sus reacciones.
En la ciudad muestra un muy buen consumo de combustible, siempre que dejemos trabajar al conjunto relajadamente y no abusemos del acelerador o de las revoluciones. En carretera, con todo y que se extrañan más caballos de fuerza, mantiene el buen paso y las seguridad de un bastidor muy bien logrado. Además, la buena hermeticidad del interior permite un viaje muy relajado.
Conclusión
Si nunca has manejado la versión turbo, mucho mejor; si ya la conoces… olvídate que existe porque siempre pensarás en la potencia extra. La nueva CX-7 Sport, con su precio y mecánica, compite más duramente en el segmento, con la ventaja de contar con el prestigio que la marca ha ganado en México.
MM

