La más reciente generación del Ibiza ha sido bien recibida por el mercado, y ahora se complementa con la incorporación de transmisión automática DSG.

Desde la llegada de esta marca española a nuestro país, casi al arranque de este nuevo milenio, ha tenido en el Ibiza su modelo más vendido; un auto que en cada nueva generación logra renovarse manteniendo esa imagen y diseño ágil, extrovertido y siempre juvenil.
En esta ocasión, SEAT Ibiza satisface, además de las características ya reconocidas, una comodidad de manejo al incluir cambios automáticos pero sin perder la sensación de mayor control y constante potencia, que se ven disminuidas en una transmisión automática comparada con una manual.

La mejora
Pero eso no es todo, ya que la transmisión DSG del Ibiza significa también ganar en cuanto a mayor economía de combustible.
Las siglas DSG en alemán se refieren a Direkt-Schalt-Getriebe; en inglés: Direct-Shift Gearbox, es decir, una caja de cambios programada electrónicamente que cuenta con un doble embrague. La principal ventaja de este sistema es que es capaz de tener insertadas al mismo tiempo dos marchas: la que está en uso y la que entrará a continuación, todo ello gestionado de forma electrónica, lo que significa en realizar cambios de velocidad rápidos y sin brusquedades, casi inapreciables para quien conduce. El objetivo es el de reducir consumos y mejorar prestaciones, frente al cambio manual de cinco relaciones, es decir dos velocidades más.
Su funcionamiento en ciudad seleccionando el modo automático, sube de velocidad mientras el motor no caiga por debajo de las 1,400 rpm, lo que significa que permite circular a 50 km/h en sexta velocidad, y si elegimos el modo manual, el umbral para realizar el cambio baja a mil 100 rpm, posibilitando circular en la séptima marcha con poco ruido del motor, cosa que no sucede cuando vamos en primera y segunda velocidad, que a bajas revoluciones se escucha incluso como un motor gastado, pero al aumentar las velocidades este efecto (¿o defecto?) desaparece, así como también este sonido no tan grato que se consigue evitar usando el cambio en el modo manual.

La línea
Esta reciente entrega del SEAT Ibiza como ya relatamos en anteriores números, ha experimentando una mejora cualitativa con una nueva carrocería más deportiva y un interior más cuidado y mejor resuelto.
Las formas cuadradas se han ido redondeando a través de las últimas generaciones, llegando a ganar las simpatías de los jóvenes.
La nueva generación estrena una nueva plataforma, que trae consigo un aumento de las dimensiones, con lo que el nuevo Ibiza alcanza los 4.05 metros de longitud. Por su parte, el espacio de carga es 25 litros más grande que el de su predecesor, alcanzando los 292 litros. El puesto de conducción es más generoso en espacio, y situado 22 mm. más abajo, buscando una conducción más deportiva y acorde a su imagen en general.

Interior
El tablero muestra un diseño actual, limpio, funcional y atractivo. Sigue presente la accesibilidad para todos y cada uno de los controles, además de mantener su espíritu deportivo con la iluminación en rojo.

Mecánica
El motor 1.6 gasolina de 105 caballos de potencia le permite alcanzar los 100 km/h., en menos de 11 segundos. La suspensión está muy bien equilibrada y garantiza un buen confort de marcha para los ocupantes. La sujeción de los asientos delanteros, así como todo el conjunto de elementos interiores, y el volante de 3 radios muestran la evolución de materiales y acabados, que en generaciones anteriores se extrañaban, pero hoy ya no más.

José Luis
Alarcón Vela



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