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Volkswagen y Apple no harán realidad su proyecto de colaboración. Sin embargo, las ideas surgidas del iCar continúan vivas. Si dejas que AUTO BILD conduzca, te llevamos al año 2015.
La noche de un día de enero de 2015 ha sido fría. Mi coche ha dormido en la calle. Necesito saber cuál es la situación: ¿Seguirá viva la batería? ¿Cuánta gasolina me queda? Antes de salir pitando a una reunión, quiero calentar el coche. Tecleo un código en mi celular, la más nueva generación del iPhone desde casa y mi coche responde. Mis dudas se despejan: la batería está bien, quedan 17 litros en el depósito y la calefacción está en marcha.
¿Fascinante? Así se presenta el futuro del automóvil. A la propulsión del mañana aún le quedan unos años para madurar, pero ya podemos echar un vistazo a lo que serán los habitáculos: soluciones ingeniosas y múltiples sistemas de ayuda a la conducción. La oferta empieza a ser variada: una de ellas es el aspecto claro y transparente del iCar, un proyecto de 2007 desarrollado en común entre los equipos de VW y la gente de Steve Jobs en Apple; lamentablemente, al final quedó en nada. Otras son las propuestas de las empresas americanas Visteon y Delphi que han reinventado los mandos con ideas muy ingeniosas.
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