¿Cómo es posible que cada producto que sale de la factoría del ‘Cavallino rampante’ sorprenda aún más que el anterior? En Maranello se elabora y en Fiorano se pule. Comprueba cómo se conduce el HGTE.

No es una sesión de contacto más de un Ferrari en circuito y en carretera. Es una prueba del nuevo paquete deportivo que lleva el 599 en la mítica pista de Fiorano para, a continuación, recorrer durante 230 km los serpenteantes parajes de los alrededores de Módena.

Dicho aditivo, denominado HGTE, significa Handling Gran Turismo Evoluzione. Desde la marca preveen que un cuarenta por ciento de los que se vayan a comprar el 599 opten por hacerlo con este especial paquete deportivo, que convierte al coche en un objeto de culto.

Son las nueve de la mañana y un Fiat Bravo JTD me traslada al circuito de Fiorano, lugar en el que no sólo se ponen a prueba cada uno de los modelos que salen de la Via Abetone 4, sino también el F1 que cada dos semanas conducen Kimi y Felipe. Por tanto, respiro hondo y abro bien los ojos, por si se diera la desgracia de que no pueda volver nunca más.

Lo primero, tres vueltas al circuito. Así, en frío. Antes repaso las novedades estéticas que presenta el coche. Nueva parrilla con el cavallino sobredimensionado, llantas de 20 pulgadas, dobles parejas de tubos de escape en dos tonos y nuevo difusor posterior. Abro delicadamente la puerta y alucino con los nuevos asientos de corte deportivo recubiertos en fibra de carbono e inserciones del mismo material en la consola central. Por dentro, es como un Scuderia, pero de lujo. Una pasada, en definitiva.

Giro la llave y aprieto el botón de Start situado en el volante. Un gruñido sale del V12 derivado del Enzo situado en la parte delantera. El jefe de pista me da el OK y entro en el trazado. Comienzo en plan tranqui con el modo Sport en el Manettino, no me quiero pasar de listo. Con esta configuración el coche se insinúa en cada viraje y cuando parece que el trompo es inevitable, milagrosamente el coche vuelve a la trayectoria ideal con una leve corrección de volante y sin soltar gas.

Afronto la recta de meta saliendo a tope del último giro. Al final de la misma, consigo leer en el velocímetro digital 232 km/h. Es impresionante. Pero ahora toca detener el coche. Zapatazo al freno y el 599 se clava de manera alucinante. Aquí se ha realizado un trabajo exhaustivo gracias a los nuevos calzos que lleva el Ferrari, que cuentan con más peso detrás, lo que garantiza una óptima tracción durante la aceleración. Concluyo mis tres vueltas con el coche intacto. Al bajarme del 599 con una sonrisilla en la cara, me cuenta Marc Gené, piloto probador del equipo de Fórmula 1, que el coche es 0,6 segundos más rápido por vuelta que el 599 normal; para un total de 1:25’9” por giro. Ya me parecía...

Adiós al circuito; hola al mundo exterior

Es increíble la admiración que despierta cada coche rosso entre los habitantes de Maranello.

Acciono el botón auto de la consola central para moverme por el pueblo. Los cambios los realiza el coche con una suavidad pasmosa. Me lleva como en una alfombra persa. Sólo tengo que acelerar y frenar: ¡Qué tacto y qué finura!

Comienzan las curvas y me dejo de automatismos. Vamos a ver cómo se desenvuelve esta caja F1 Superfast de seis velocidades. Empiezo a subir y bajar marchas como un loco con las levas situadas detrás del volante. Cada marcha entra en 85 milisegundos... El tramo escogido por la marca para la prueba no tiene ni un minuto de descanso: curva tras curva hace que sude mi camisa AUTO BILD.

Además de los detalles únicos de diseño, el coche lleva un trabajo aerodinámico importante. La arquitectura se ha optimizado para favorecer las prestaciones reduciendo el peso del vehículo. Respecto al 599, se ha mejorado el manejo, el agarre, el control del coche en giros rápidos y la tracción. ¿A costa de algo? Sí, de un ápice de confort, aunque ni lo notarás.

Por fin un tramo de autopista para comprobar una de las últimas frases que me dijo Marc Gené antes de despedirme de él: “Ya verás cuando pases de 5.000 vueltas. El cambio se convierte como en uno de carreras”. Comprobado: el 599 HGTE es el punto intermedio entre un superdeportivo y un GT. Lo han vuelto a hacer...

Conclusión

En Ferrari saben cómo hay que exprimir un coche, es como si le dijeran: “Tú puedes dar un poco más”. Y eso es lo que le han ‘dicho’ al nuevo HGTE, la versión aligerada de un carrazo con el que ya volabas. Con este nuevo paquete deportivo, el 599 se convierte en un coche de colección que todos se arrebatarán dentro de quince años. Sólo con subirte en sus deportivos asientos, palpar la fibra de carbono en el tablero, o manejar el Manettino... ¡Uff!

  FERRARI 599 GTB HGTE
Válvulas por cilindro 4
Árbol de levas 4
Cilindrada 5,999 cc
Potencia máxima 620 CV a 7,600 rpm
Par máximo lb-pie 448.4 lb-pie a 5,600 rpm
Transmisión Aut. 6 vel.
Tracción Trasera
Frenos Discos vent./discos vent.
Neumáticos 245/40 R 19-305/35 R20
La./an./al. 4,665/1.962/1.336 mm
Vías/Entre ejes 1,690-1,618/2,750 mm
Capacidad de cajuela 320 l
Velocidad máxima 330 km/h
Peso en vacío 1,730 kg
Capacidad del depósito 105 l
0-100 km/hr 3.7 s
Consumo medio 5.6 km/l
  Precio 300,000 euros



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