La esencia es la misma, sólo se afinó para seguir con la tradición. Así es el nuevo Z4 de BMW, la mejor expresión de un roadster.

El concepto que define a un deportivo Roadster no ha cambiado mucho en los últimos 50 años: cofre largo y cajuela corta, convertible para dos pasajeros con el toldo oculto, un motor potente y ávido por las revoluciones; todo montado sobre una suspensión capaz y bien afinada para devorar curvas fijada en un chasís rígido y preciso. Ésta es la receta básica, claro, siempre que los ingredientes sean mezclados en proporciones correctas.

Si nos enfocamos en la marca BMW, encontramos que ha fincado buena parte de su éxito en este tipo de autos; sólo hay que recordar los hermosos 328 previos a la Segunda Guerra Mundial y el fabuloso 507 de finales de los años 50, que sirviera de inspiración para el igualmente clásico Z8.

La serie Z comenzó en 1987 con el Z1; un roadster con carrocería de material plástico y estructura de acero, que propuso soluciones técnicas y estilísticas, como las puertas que desaparecían en el estribo. Se fabricaron alrededor de 8,000 ejemplares hasta 1991. Su sucesor en 1995, el Z3 (no hubo Z2), estaba basado en la plataforma de la Serie 3 anterior y contaba con un diseño por demás clásico y conservador, con muchas reminiscencias a modelos de antaño y otros exitosos ejecutores de dicha fórmula. A finales de 2002 hizo su aparición el Z4, sucesor natural del Z3 y potenciado en todos los aspectos; especialmente en la estética que fue obra del controvertido Chris Bangle.

Reformulando la receta

La nueva generación del Z4 toma los mejores aspectos del extrovertido roadster y lo dota de un poco más de todo, combinando una estética más limpia pero con curvas pronunciadas que enfatizan esa imagen sexy que debe acompañar a los vehículos de esta naturaleza; especialmente las formas que acentúan los pozos de rueda. Así, el Z4 prueba que se puede reinterpretar un clásico con modernidad y alejado de cualquier idea “retro”.

Las formas del Z4 comienzan en el largo cofre que parece más alto que el resto del auto. Los faros son más altos y estilizados, la parrilla doble es también más grande. Los costados están definidos por dos líneas; la superior continúa de manera fluida convirtiéndose en seductoras curvas y la inferior baja la sensación visual de altura con un trazo que sube al nivel de las puertas. El extremo trasero remata en las luces contorneadas por la tapa de la cajuela, las cuales son de tecnología LED y materiales translúcidos como los del serie 7.

La capota, desapareció y fue reemplazada por un toldo rígido, realizado en aluminio, de manera que ocupa menos espacio al ser plegado, lo que permitió bajar la cajuela, y a la vez, se ha ganado en visibilidad debido a un cristal más grande y formas etéreas con el toldo arriba, además de una mejor insonorización. La transición entre abierto y cerrado se realiza en 20 segundos por medio de un botón.

Los asientos, de excelente soporte y mayor espacio gracias a una mayor distancia entre ejes, están tapizados con piel denominada Kansas, tratada para un mejor aislamiento térmico. Ahora pueden ir personas de mayor estatura.

Corazón y músculos

El impulso motriz proviene de un motor de seis cilindros en línea de 3.0 litros alimentado por dos pequeños turbocargadores, cada uno impulsado por los gases de escape de tres cilindros, sistema de inyección directa de gasolina, 24 válvulas y sistema Valvetronic. El resultado es un torque de 295 libras-pie, con una curva de entrega plana, ya que el par está disponible desde 1,400 rpm y hasta las 5,000. La potencia es de 306 hp y se obtiene a las 5,800 rpm. La inyección directa permite una inusual alta relación de compresión de 10.5 a 1, lo que ayuda al amplio torque.

La transmisión sDrive de doble embrague y siete velocidades, le da más flexibilidad al motor, ya que sus bien espaciadas relaciones y rapidos cambios, permiten aprovechar hasta el último caballo de fuerza con cambios suaves, precisos y eficientes. Los modos: Sport y Sport+, hacen más rápidos los cambios, disminuyen la asistencia de la dirección y mejoran la reacción al acelerador.

Las suspensión delantera tiene elementos de aluminio, como los dos brazos de control, apoyados por un conjunto de amortiguador y resorte helicoidal concéntricos; además de barra estabilizadora. La trasera es multibrazo igualmente con elementos de aluminio. El centro de gravedad es muy bajo, pues el motor está montado detrás del eje delantero, así el balance de peso entre ejes es ideal.

Disfrute tras el volante
La dirección tiene asistencia eléctrica EPS (Electronic Power Steering), brilla por su precisión, retroalimentación y balance entre esfuerzo y sensación de manejo. El sistema DSC (Dynamic Stability Control), ofrece un margen extra de seguridad. Tampoco se descuidó el placer auditivo y no sólo con los sistemas de audio (en el que destaca el sistema “Profesional”), sino en que el poder del motor se extiende hacia los oídos, por medio de un escape entonado, para que no sea necesario encender el radio si se busca inspiración; aunque en ningún momento resulta molesto este sonido; ahí también hay equilibrio.

Carlos Matamoros

  BMW Z4 sDrive 35i 2009
Motorización 6 cil. en línea bi-turbo
Cilindrada 2,979 cc
Potencia máxima 306 hp @ 5,800 rpm
Par máximo lb-pie 295 libras-pie @ 1,300 rpm
Transmisión Automática 7 vel.
Tracción Trasera
Frenos Discos del./discos tras.
Neumáticos Delanteros P225/45 R17”
Traseros P255/40 R17”
La./an./al. 4,239 / 1,951 / 1,291 mm
Capacidad de cajuela 180/310 l
Velocidad máxima 250 km/hr (limitado)
Peso en vacío 1,580 kg
Capacidad del depósito 100 l
0-100 km/hr 5.1 segundos
Consumo combinado km/l 13.3
  Precio 65,700 usd


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